PERFUME PELIGROSO

Entrevista de Gonzalo Sáenz a Juan Rada


Entrevistamos a Juan Rada, veterano periodista de investigación e historiador de crónica negra contemporánea a propósito de su faceta como escritor.


Juan Rada es Licenciado en Ciencias de la Información, por la Universidad Complutense de Madrid, y graduado en Periodismo, por la Universidad de Navarra. Titulado superior de la Administración del Estado


Especializado en criminalística y misterio, ha intervenido en TVE en ‘Las claves de El Caso’, ‘La mañana’, ‘Informe semanal’, ‘Ochéntame’, ‘Gente’, ‘El documental’ y 'Página Dos'. También en Cuatro (‘Cuarto Milenio’), La Sexta ('Historias de malos', ‘Equipo de investigación’, ‘Más vale tarde’ y 'Caso Urquijo'), Telecinco (‘El programa de Ana Rosa’ y ‘Vuélveme loca’), Antena 3 ('Espejo público'), Trece (‘Detrás de la verdad’), Telemadrid ('Tras la pista', ‘Rastreadores de misterios’ y 'Madrid Directo'), Onda 6 (‘Casos sin resolver’), así como en Mega, Energy, Canal Sur, La Otra, Canal Extremadura TV, etc. Asimismo, en Fuji TV (Japón).


Ha participado en las películas documentales ‘Dos crímenes por semana’ y ‘El lápiz y la cámara’. Colabora en RNE, SER, Onda Cero y otras importantes emisoras. Publica artículos en diarios y revistas.

Director de los diarios El Telegrama de Melilla y El Noticiero de Cartagena; jefe de redacción de Línea (Murcia) y redactor de La Voz de Castilla (Burgos) y La Voz de Almería; trabajó también en La Gaceta del Norte (Bilbao) y Diario de Navarra. Director del semanario El Caso. Corresponsal de la agencia Europa Press. Subdirector de los servicios centrales del organismo Medios de Comunicación Social del Estado. Ha dirigido otras publicaciones como Gaceta de Prensa, Profesionales y Cuadros, etc. En los últimos tiempos ha colaborado en el diario El Español y en otros medios digitales. Miembro fundador, como periodista, del Museo Nacional Reina Sofía.

Autor de doce libros, casi todos de crónica negra. Ha ganado varios premios periodísticos. Esta condecorado con la placa al Mérito Criminológico y la medalla de oro al Mérito Profesional por la Asociación de Diplomados y Profesionales en Criminología e Investigación. Medalla de oro al Mérito Profesional y Académico por el Instituto Internacional de Criminalística Aplicada. Cruz de oro de la Agrupación Narváez (AA. Guardia Civil). Comendador de la Imperial Orden Hispánica de Carlos V, caballero de mérito de la Orden de la Nobleza del Estamento del Mar y maestre de la Orden de la Amistad.


Forma parte del Comité Asesor de Expertos del Colegio Profesional de la Criminología de la Comunidad de Madrid. Ha presentado ponencias en universidades y academias de Policía, así como en congresos y foros profesionales. También en Marruecos, dentro de las Jornadas de Difusión de la Cultura Española. Pronuncia conferencias sobre crónica negra y misterio en favor del Banco de Alimentos, Cáritas y otros fines solidarios.




¿Cómo fueron tus comienzos en la escritura?

Me inicié de niño en el colegio de los HH. Maristas. Escribía en una revista en donde redactaba temas de historia, coleccionismo, fútbol… En cuanto accedí a la universidad, para estudiar periodismo, me llamaron de Diario de Navarra con el fin de que colaborara en la sección de deportes. Al poco me dedicaba de lleno al reporterismo en general, tocando toda clase de temas. Hasta ahora, transcurridos casi sesenta años.


¿Cuántas obras tienes publicadas?

Doce, casi todas, ensayos. La mayoría escritas desde mi jubilación. Con anterioridad estaba muy volcado en el periodismo, sobre todo en mi época como director de diarios y revistas, y carecía del tiempo necesario y tranquilidad para poder dedicarme a la creación literaria.

¿Te inspiró alguna persona o alguna situación en particular para tu último libro?

Tras varias décadas escribiendo crónica negra observo con estupefacción como, de un tiempo a esta parte, se están manipulando en nuestro país los índices de criminalidad en lo que afecta a la mujer. Cómo se oculta sistemáticamente la autoría de ciertos delitos cometidos por ellas. Una defensa de cierto feminismo tras la que existen espurios intereses políticos, en donde únicamente se busca la captación del voto por parte de ciertos partidos.

Así, por ejemplo, se oculta que el setenta por ciento de los filicidios son cometidos por las madres. Y también, en base a las estadísticas policiales, que las mujeres están incrementando de un tiempo a esta parte su actividad delictiva. En definitiva, una manipulación vergonzosa.


¿Qué van a encontrar los lectores en las páginas de Perfume peligroso?

Una selección de historias de espías, asesinas, narcotraficantes, estafadoras, bandoleras, 'madames', sicarias, ladronas, etc. Todas ellas de las últimas décadas y ocurridas en España. Acciones de mujeres buenas y malas, a cual más interesantes. El mundo femenino reflejado a través de sus luces y sombras, especialmente del delincuencial.

Los hombres matan mucho más, pero ellas lo hacen mejor. Son las asesinas por excelencia para cometer crímenes perfectos. Generalmente, nada de violencia. Corazón frío y mucha astucia es lo que las caracteriza. Y el veneno, su arma favorita. Ahí surgen, principalmente, las famosas “viudas negras”.

¿Tienes un horario propicio para ponerte a escribir? ¿Cómo compatibilizas la vida familiar, social y la escritura?

Como periodista de la vieja escuela soy dado a la noche, a los tiempos en los que no existía la informática. Además, ahora con la ventaja de que puedo escribir sin límite de horarios ni preocupación por el día siguiente. Aunque, de todos modos, aprovecho cualquier rato libre para ponerme a teclear. Libros, guiones de ‘tv movies’, colaboraciones de prensa… Todo lo que sea escritura e información forma parte esencial de mi vida.


¿Tienes otros proyectos literarios en marcha o en mente?

Desde mi jubilación, en cuanto envío un original a la editorial me pongo de lleno con el siguiente proyecto. Así, ahora llevo muy avanzado un ensayo sobre historiografía criminal, sobre la crónica negra en España. Cómo y de qué forma los periodistas de este sector han tenido que eludir, antes y ahora, los embates del poder para evitar ser controlados cuando escriben.

¿Te estás refiriendo a la censura?

En efecto. La información de sucesos no está considerada como políticamente correcta. Censura en tiempos de la monarquía, de la I República, de la dictadura de Primo de Rivera, de la II República, de la dictadura de Franco… Y, llegada la democracia, ha proseguido en parte encubierta a modo de dirigismo informativo. Para muchos periodistas, autocensura. Casi, peor.

Contra ello ha tenido que lucha a lo largo de su existencia la prensa en general y, especialmente, la de crónica negra. Cambian los tiempos, pero no los hábitos inquisidores de los mandatarios. Aplican el principio de que quien controla la información, tiene el poder.

¿Algo que prosigue en la actualidad?

Así es. El aumento delincuencial crea malestar, temor y hasta alarma en el pueblo. Por ello los gobernantes, sean del color político que sean, no quieren que se haga pública tal situación y estado de cosas porque electoralmente les resulta perjudicial. Intentan aminorar e, incluso, falsear las cifras de criminalidad: asesinatos, secuestros, violaciones, atracos, robos, etc. Parece que no les importa que la población quede desasistida en este aspecto. Prefieren ignorar lo de que conocer el crimen es la mejor forma de combatirlo. Pretenden dar una imagen de estabilidad.

Pero, hay que reconocerlo, la sociedad de consumo ha disparado las necesidades. Mayor nivel de vida, vicios que van in crescendo… Se necesitan más ingresos y medios para vivir mejor. Muchos tratan de lograrlo como sea. Además, el tráfico y el abuso de la droga también llevan a que se cometan numerosos hechos sangrientos que antaño apenas se producían. Es la realidad actual, algo que no se puede ocultar ni en la prensa ni en los libros.

¿De ahí quizá tu dedicación casi exclusiva al ensayo?

Mi vocación era la novela, como casi la de todos los escritores, pero dados los muchísimos impedimentos que he tenido para poder difundir hechos auténticos en prensa, radio y televisión, decidí hacerlo en libros. Editoriales independientes que permiten contar la realidad de lo que está ocurriendo en nuestro país sin censuras ni cortapisas. Y el ensayo, la descripción de la pura realidad, es el mejor medio para ello. Ya fui relegado por mi defensa de la libertad informativa, en mis tiempos de director de periódicos, y ahora, una vez jubilado, quiero hacerlo con mayor fuerza y para ello nada mejor que el libro. Es un arma que hay que saber usar contra la clase política. Y siempre en defensa de la verdad.


¿Cuáles son tus autores preferidos clásicos?

Comencé con Cervantes, por imperativo pedagógico en aquellos años, aunque por mi afición a la crónica negra fui más de Rinconete y Cortadillo que del inmortal Don Quijote de la Mancha. De ahí salté a Agatha Christie, Georges Simenon, Dashiell Hammett, Raymond Chandler, Patricia Highsmith, James Ellroy…


¿Algún consejo a los nuevos escritores?

Al igual que recomiendo a los nuevos periodistas, que lo hagan con mucha ilusión, intentado transmitir algo a la sociedad y dejándose de ensoñaciones de tipo económico y falsa vanidad. Para todo ello nada mejor que formarse a fondo. Porque, ¿el escritor nace o se hace? Ambas cosas, por supuesto. Y para ello es necesario mucha vocación, constancia y dedicación.

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