Brother

Entrevista de Ginés Vera a José Luis Muñoz.


Me concede una entrevista José Luis Muñoz, un conocido de Literatura Abierta. Está de enhorabuena con su nuevo retoño literario, Brother-Libertad (Milenio). Una trilogía épica ambientada en los Estados Unidos de América que arranca en California y nos llevará por el vasto territorio americano hasta las frías regiones de Alaska. Una novela negra que bebe en parte del western con banda sonora y guiños al cine, como no podía ser de otro modo.

Ha elegido para esta novela, la primera de una trilogía titulada Brother, a dos hermanos llamados Caín y Abel. Los nombres no son azarosos, como tampoco el del padre de ambos, God Brother. Háblenos de estos y otros nombres propios que encontraremos en Brother -Libertad.


Quería que el libro estuviera muy relacionado con la Biblia. No es un secreto para nadie que la Biblia es el libro de cabecera de buena parte del pueblo norteamericano, el Antiguo Testamento, la parte más violenta, que muchos recitan de memoria, hasta los delincuentes, y lo interpretan de forma textual. Hay una clara intencionalidad por mi parte en que el padre se llame God (Dios) Brother, en que Brother (hermano) sea el apellido de los tres y que los hijos respondan a los nombres de Caín y Abel que los predisponen al fratricidio. En realidad God Brother hace una lectura iconoclasta y rompedora del Antiguo Testamento al no considerar a Caín como el malo de la película, sino como el maltratado por Dios que apreciaba más las ofrendas de Abel que las suyas, y en cuanto al sexo, si Dios ha dado al hombre y a la mujer esa capacidad de disfrute es absurdo condenarlo. También subyace el eterno enfrentamiento entre ganaderos y agricultores. Caín era agricultor mientras Abel era cazador recolector, un conflicto que generó en Estados Unidos una serie de guerras y una de ellas inspiró a Michel Cimino para orquestar ese maravilloso y maldito western llamado La puerta del cielo.


El cine está muy presente en sus novelas, como ya conocemos quienes somos lectores asiduos.


Ubicando Brother-Libertad en California vemos un par de escenarios con marcado sabor cinematográfico. Por ejemplo, cuando los protagonistas viajan a Santa Catalina y hablan de la trágica muerte de Natalie Wood. Coméntenos esos apuntes cinéfilos en esta novela. Dio la casualidad que en ese viaje de tres meses, que es el núcleo gestante de Brother, se reabrió el caso de la misteriosa muerte de Natalie Wood. Los personajes de la novela se aferran a una de las teorías que circulan y tiene cierto viso de verosimilitud. En esa fatídica noche de alcohol, posiblemente drogas y quizá también sexo, participaban Natalie Wood, su marido Robert Wagner y Christopher Walken. Al parecer Robert Wagner es bisexual y Natalie Wood ya lo había sorprendido más de una vez en compañía masculina. Aparte de él, quien puede decir lo que pasó la noche en que Natalie Wood, que tenía pánico al agua, cayó por la borda del yate anclado y se ahogó, es Christopher Walken. Es una historia que daría para una trama negra y que está como apunte en uno de los capítulos de la novela.


Hay claras alusiones no solo al American way of life, sino justamente a las sombras de un país donde las corporaciones petrolíferas y el acceso a los centros comerciales es un maridaje bastardo. Por no hablar del tema de los hábitos alimenticios y la incidencia de sobrepeso entre sus habitantes, también como una nueva crítica a la sociedad de consumo norteamericana. ¿Por qué nos llama tanto la atención en Europa este way of life de los EUA al punto de importar su comida, su cine, sus fiestas,…?


Prácticamente podemos hablar de una colonización de EUA en Europa que lleva ya produciéndose desde hace muchos años. Se importa la comida basura, porque es barata, (la proliferación de MacDonalds y Kentuckys y de algo peor, los Subway, en España es pavorosa) que ya está provocando problemas de sobrepeso en nuestro país, y la adicción a las bebidas gasificadas y edulcoradas, causantes de esa obesidad. Todos los programas de telebasura de nuestro país tienen su origen en Estados Unidos, son meras franquicias. El culto al trabajo y al dinero, pilares de la sociedad norteamericana, con el sectarismo que se practica en algunas empresas siguiendo el modelo americano de que empresario y trabajadores forman una piña obviando la explotación del primero sobre el segundo, lleva años extendiéndose. El puritanismo sexual que impera en algunas redes sociales como Facebook, por ejemplo, en cuanto a la política de no permisividad con los desnudos que le lleva a censurar obras de arte. La perversión que supone lo políticamente correcto que, en la práctica, es una censura que impide cualquier crítica porque cualquier texto o película puede molestar a alguien.


Hay aspectos muy positivos de la cultura norteamericana, como su creatividad musical, literaria o cinematográfica, y luego hay que tener en cuenta que los EUA no es un territorio homogéneo, que Nueva York, San Francisco o Chicago nada tienen que ver con Dallas, Nueva Orleans o Salt Lake City. Buena parte de la sociedad norteamericana se sitúa al margen del sistema, del stablishment que no cuenta con ella, y de ahí la sorprendente victoria de Donald Trump, que a mí no me sorprendió nada, y que posiblemente vuelva. Una derecha populista, con tics fascistas y con un multimillonario como cabeza visible se arroga la defensa de los desheredados de la tierra, de esas clases paupérrimas, incultas, mayoritariamente blancas, que han permanecido ocultas durante tanto tiempo, que casi no existen porque no tienen trabajo, vivienda digna ni se integran en la sociedad. A esa clase marginada pertenecen los personajes de Brother.


Como buena novela negra, Brother -Libertad presenta a los personajes y les dota de motivaciones, de anhelos, pero también de deseos, como el de la venganza. Una venganza doble en el caso de Caín Brother. ¿Qué podemos contarles a los lectores sobre esas motivaciones del triángulo asimétrico entre Caín, Abel y Eva Blondie?


El lector, a medida que avanza por las páginas de la novela, va recibiendo información dosificada. Caín Brother sale de la cárcel. ¿Por qué ha estado encerrado durante diez años? ¿Cometió él ese delito o fue otro y paga por él? ¿Cuál es el oscuro pasado de los dos hermanos? ¿Qué le sucedió a Caín Brother cuando estuvo encarcelado? Bajo su aire tranquilo, Caín Brother oculta el resentimiento y su afán de venganza. Es un personaje con un comportamiento anómalo y frío que bien podría protagonizar una novela de Jim Thompson, uno de mis iconos del género negro. Abel Brother es un ser frustrado cuya anterior pareja, una atractiva jamaicana, le fue infiel y le abandonó. Ahora tiene una relación torrencial con Eva Blondie, con la que se casó en Las Vegas. Quería ser piloto de carreras y sólo es mecánico de coches. Y vive en un barrio infame que se llama Paradise Hill que de paraíso solo tiene el nombre.


Junto al cine, en esta novela, y presumiblemente en las dos entregas que componen esta trilogía, escuchamos música. Música variada, desde un narcocorrido a Louis Amstrong o James Brown. Háblenos de esa banda sonora en Brother, en Libertad.


En efecto. Es una novela con banda sonora. El narcocorrido suena cuando Caín Brother se adentra en esa zona peligrosa de San Diego poblada por latinos. James Brown se escucha en las escenas de sexo, cuando Eva Blondie, una sensual y seductora Eva bíblica, se contonea ante los hermanos con esas camisas entreabiertas y esos pantalones que se compra dos tallas menores. Los personajes de Brother están constantemente escuchando música, en su casa o en las radios de sus coches. Es algo que se me ocurrió mientras la iba escribiendo porque la música es omnipresente en Estados Unidos, en cualquier parte.

También hay algún guiño a España o a lo español, quizá porque la península de Baja California fue descubierta por navegantes españoles y, además, San Diego no queda lejos de México.


Coméntenos alguna anécdota real que haya trasladado de sus viajes por Norteamérica a la novela.


La huella española en California es tan importante como visible. Están las misiones por toda la costa Oeste que llegan hasta San Francisco. Están los nombres de las ciudades o de los accidentes geográficos que conservan el nombre español, como esa playa de La Jolla, con grafía incorrecta. Y luego la huella de los conquistadores, en ese hotel del Coronado, en donde se rodó la película Con faldas y a lo loco, que hace referencia al conquistador Francisco Vázquez de Coronado, o ese Gaspar de Portolá, un catalán de Balaguer, con residencia en Arties, Valle de Arán, en donde vivo precisamente, que fue el primer gobernador de California. En California, como en buena parte de los EUA, el español es el segundo idioma y temen que sea el primero, Lo malo es el fenómeno, que se da y reflejo también en la novela, de los descendientes de latinos que abjuran de su idioma y lo olvidan en su afán de integrarse. Uno de los encantos de ese país enorme y diverso que es Estados Unidos es el mestizaje, que también es fuente de conflictos en una sociedad que aún vive bajo el síndrome Norte y Sur que desencadenó la guerra civil y que resucitó Donald Trump a lo largo de su mandato. Aunque la acción de la novela transcurra en tiempos de Obama y Donald Trump simplemente es un tipo que incordia al primer presidente negro del país negándole que sea norteamericano, es muy probable que, de poder votar, la familia Brother lo haría por el político populista.

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